Cuando una aerotermia deja de calentar como debería, la causa rara vez es una avería grave. En la mayoría de los casos se trata de una de estas cuatro: la unidad exterior está sucia o mal ventilada, el circuito de agua ha perdido presión o tiene aire, la configuración de la centralita no corresponde a lo que la vivienda necesita, o el equipo está entrando continuamente en ciclo de desescarche porque las condiciones exteriores lo obligan.
Distinguir entre ellas importa, porque dos se resuelven en minutos y las otras dos necesitan un técnico. En esta guía te explicamos qué comprobar y en qué orden, qué síntomas apuntan a cada causa y cuándo conviene dejar de investigar y pedir una revisión.
¿Qué significa exactamente que no calienta?
Conviene precisar el síntoma antes de buscar la causa, porque no todos los casos son el mismo problema. Hay tres situaciones distintas y cada una apunta en una dirección: la vivienda no alcanza la temperatura que marca el termostato aunque el equipo funcione sin parar; el equipo calienta bien pero tarda muchísimo en llegar; o el agua caliente sanitaria sale templada mientras la calefacción funciona correctamente, lo que señala al depósito y no a la bomba de calor.
¿Qué puedo comprobar yo antes de llamar?
- La presión del circuito de agua. El manómetro debe marcar entre 1 y 1,5 bar en frío. Por debajo de 1 bar muchos equipos reducen prestaciones o se bloquean directamente.
- La unidad exterior. Mira si la batería de aletas está cubierta de polvo, hojas o plumón, si hay objetos apoyados contra la rejilla y si el ventilador gira con normalidad. Es la causa más común y la más fácil de ver.
- La ventilación alrededor de la unidad exterior. Si está encajonada en un patio cerrado o tras una celosía muy tupida, el aire caliente que expulsa se queda estancado y lo vuelve a aspirar, con lo que su rendimiento cae en picado.
- La temperatura de consigna y el modo de funcionamiento. Comprueba que el equipo está en modo calefacción y no en modo automático con una consigna que no se alcanza nunca.
- Los radiadores o el suelo radiante. Si hay radiadores fríos por arriba, hay aire en el circuito y el problema no está en la bomba de calor.
Si después de estas cinco comprobaciones el equipo sigue sin calentar, la causa está en la configuración o en un componente, y conviene una revisión. En reparación de aerotermias atendemos este tipo de diagnóstico y lo resolvemos en la propia visita siempre que es posible.
¿Por qué la unidad exterior sucia afecta tanto?
Porque una aerotermia no genera calor: lo traslada. Extrae energía del aire exterior y la transfiere al agua del circuito. Toda esa transferencia ocurre en la batería de aletas de la unidad exterior, y cualquier capa que se deposite encima actúa como aislante. Con la batería sucia el equipo tiene que trabajar más tiempo y a mayor potencia para mover la misma cantidad de calor, lo que se traduce en menos temperatura dentro y más consumo en la factura.
Es, además, la causa que más fácilmente pasa desapercibida, porque la unidad exterior está fuera de la vista y nadie la mira hasta que algo falla. La limpieza de esa batería es parte del mantenimiento anual de aerotermia y suele ser lo que más diferencia marca de un año para otro.
¿Es normal que se pare y eche vapor en invierno?
Sí, y además es señal de que funciona. Cuando la temperatura exterior baja y la humedad es alta, se forma escarcha sobre la batería de la unidad exterior. El equipo invierte entonces su ciclo durante unos minutos para derretirla: deja de calentar, la unidad exterior se calienta y se ve salir vapor. Es el ciclo de desescarche y es completamente normal.
Lo que no es normal es que ocurra con mucha frecuencia o que dure demasiado. Un desescarche cada pocos minutos, o que se prolongue más de diez o quince, apunta a sensores mal calibrados, a carga de refrigerante incorrecta o a un drenaje obstruido que deja el agua acumulada bajo la unidad y la vuelve a congelar. Eso sí merece una revisión.
Tabla rápida: síntoma, causa probable y qué puedes revisar tú
| Síntoma | Causa más probable | ¿Puedes revisarlo tú? |
|---|---|---|
| No alcanza la temperatura y funciona sin parar | Batería exterior sucia o mal ventilada | Sí, visualmente. |
| Se bloquea y muestra aviso de presión | Presión del circuito por debajo de 1 bar | Sí. Comprobar el manómetro. |
| Radiadores fríos por la parte alta | Aire acumulado en el circuito | Sí. Purgar. |
| Calienta pero tarda muchísimo | Curva de temperatura mal configurada | No. Requiere ajuste de centralita. |
| Se para muy a menudo en invierno | Ciclos de desescarche excesivos | No. Requiere comprobación. |
| Agua caliente templada y calefacción bien | Depósito, ánodo o resistencia de apoyo | No. Requiere revisión del acumulador. |
| Ruido nuevo en la unidad exterior | Apoyos antivibratorios o ventilador forzado | En parte, visualmente. |
| Consumo alto sin pérdida de confort | Temperatura de impulsión más alta de la necesaria | No. Requiere ajuste. |
¿Por qué consume más de lo que esperaba?
El consumo de una aerotermia depende de una variable que domina sobre todas las demás: la temperatura del agua que tiene que producir. Cuanto más alta, menos rinde. Pedirle agua a 50 grados cuando la vivienda funcionaría con 40 supone una diferencia de rendimiento apreciable a lo largo de una temporada completa, y es un ajuste que no se nota en confort, solo en la factura.
Por eso un consumo más alto del esperado casi nunca significa que el equipo esté averiado. Significa, en la mayoría de los casos, que la curva de temperatura quedó configurada en la puesta en marcha con valores conservadores y nadie la ha ajustado después al comportamiento real de la vivienda. Es el trabajo que más ahorro genera de todo el mantenimiento y el que distingue una revisión completa de una simple limpieza de filtros.
Hay dos factores más que influyen: el dimensionado de los emisores, porque unos radiadores justos obligan a subir la temperatura del agua, y el aislamiento de la vivienda. Si quieres entender cómo funciona el sistema y qué rendimiento cabe esperar, lo explicamos en detalle en nuestro artículo sobre qué es la aerotermia.
¿Y si la instalación es híbrida con caldera?
En una instalación híbrida la aerotermia cubre la mayor parte de la demanda y la caldera entra como apoyo cuando hace mucho frío o se pide un pico de agua caliente. La lógica de conmutación entre las dos máquinas es la que determina si el sistema ahorra o no.
El fallo más habitual es que la caldera entre antes de lo necesario: el sistema deja de usar la bomba de calor en condiciones en las que todavía rendía bien y pasa a quemar gas, con lo que se anula buena parte de la ventaja que justificaba la instalación híbrida. Revisar esa lógica es parte del mantenimiento y suele ser una de las intervenciones con retorno más rápido.
¿Cuándo hay que llamar al técnico?
Cuando el equipo muestra un código de error y vuelve a mostrarlo tras reiniciarlo. Cuando se bloquea repetidamente aunque la presión sea correcta. Cuando aparece hielo persistente en la unidad exterior que no desaparece con los ciclos de desescarche. Cuando hay ruidos nuevos de origen mecánico. Y cuando el consumo sube de forma clara sin que haya cambiado el uso ni la temperatura exterior.
Para acelerar el diagnóstico ayuda mucho tener a mano tres datos: la marca y el modelo de las dos unidades, el código de error si lo hay, y la lectura del manómetro. Con eso se puede llegar a la visita sabiendo ya por dónde empezar. Puedes consultar nuestro servicio de reparación de aerotermias o, si prefieres anticiparte al problema, el mantenimiento de aerotermia.
Preguntas frecuentes
¿La aerotermia funciona bien con frío?
Sí. Los equipos actuales mantienen un rendimiento favorable incluso con temperaturas exteriores bajo cero, aunque ese rendimiento disminuye a medida que baja el termómetro, porque hay menos energía disponible en el aire. En el clima de Barcelona y de buena parte de Madrid, las condiciones son holgadamente favorables durante casi toda la temporada.
¿Cada cuánto hay que revisar una aerotermia?
Una vez al año, preferiblemente en otoño, antes del cambio de uso de refrigeración a calefacción. Necesita menos mantenimiento que una caldera porque no hay combustión ni conducto de humos que revisar, pero el circuito de agua, la carga de refrigerante y la configuración sí piden comprobación periódica.
¿Por qué el agua caliente sale templada si la calefacción va bien?
Porque son dos circuitos distintos. Si la calefacción funciona, la bomba de calor está produciendo calor correctamente, así que el problema está en el acumulador de agua caliente: puede ser la resistencia de apoyo, el ánodo, el sensor de temperatura del depósito o la programación horaria de producción de agua caliente, que a veces deja el depósito sin recargar en las horas de más demanda.
¿Puedo bajar yo la temperatura de impulsión?
En muchos equipos el parámetro es accesible desde el panel, pero conviene no tocarlo a ciegas. Bajarlo demasiado deja la vivienda fría en los días más exigentes y obliga a subirlo de nuevo, y en los sistemas con curva compensada por temperatura exterior el ajuste no es un número único sino una pendiente. Es un cambio que conviene hacer con medición, no por ensayo y error.
¿Hace falta purgar los radiadores si tengo aerotermia?
Sí, igual que con una caldera. El circuito de agua es el mismo y el aire se acumula de la misma forma. De hecho, en una aerotermia el aire molesta más, porque el sistema trabaja con temperaturas más bajas y tiene menos margen para compensar un radiador que no entrega todo su calor. Lo explicamos paso a paso en nuestro artículo sobre cómo purgar los radiadores.
¿Qué datos conviene tener a mano al llamar?
La marca y el modelo de la unidad exterior y de la interior, el código de error si la pantalla muestra alguno, la lectura del manómetro y desde cuándo ocurre el problema. Con esos cuatro datos el técnico llega sabiendo qué buscar, y en muchos casos puede traer ya la pieza de recambio en la primera visita.