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Cómo purgar los radiadores paso a paso

Cómo purgar los radiadores paso a paso, en qué orden hacerlo y qué revisar después. Guía práctica de los técnicos de calefacción de Técnics BCN SAT.

Para purgar un radiador hay que apagar la calefacción, esperar a que la instalación se enfríe, colocar un recipiente bajo el purgador, abrirlo despacio con la llave de purga o un destornillador plano, dejar salir el aire hasta que empiece a salir agua de forma continua, cerrarlo y pasar al siguiente. Se empieza por los radiadores de la planta más baja y se termina por los más altos y alejados de la caldera. Al acabar hay que reponer la presión del circuito a 1,5 bar.

Es una de las pocas operaciones de mantenimiento de calefacción que puede hacer cualquiera sin conocimientos técnicos, y la que más problemas evita al arrancar la temporada. En este artículo te explicamos cómo hacerlo bien, en qué orden, qué comprobar después y en qué casos el radiador seguirá frío aunque lo purgues, porque entonces la causa es otra.

¿Por qué hay que purgar los radiadores?

Porque en el circuito de calefacción se acumula aire, y el aire ocupa el sitio del agua caliente. El radiador se llena parcialmente de una burbuja que no transporta calor, y el resultado es un aparato que calienta solo por la parte inferior o que directamente se queda templado.

Ese aire entra por varias vías: cada vez que se rellena el circuito de agua nueva, por las microfiltraciones normales de las juntas, y por la propia oxidación del agua dentro de la instalación. Por eso el purgado no es una reparación sino una tarea de temporada: conviene hacerlo una vez al año, antes de encender la calefacción, y repetirlo si durante el invierno algún radiador empieza a calentar de forma desigual.

¿Cómo sé que mi radiador necesita purgado?

Hay cuatro señales que lo delatan y ninguna requiere herramientas:

  • El radiador está caliente abajo y frío arriba. Es la señal clásica y prácticamente inequívoca: el aire, al ser más ligero, se acumula en la parte superior.
  • Se oyen borboteos o ruido de agua corriendo. El agua atraviesa la bolsa de aire y arrastra burbujas por el circuito.
  • Un radiador concreto tarda mucho más que el resto en calentar o no calienta nunca del todo, mientras los demás funcionan bien.
  • La caldera trabaja más de lo normal para alcanzar la temperatura ambiente, con el consiguiente aumento de consumo.

¿Qué necesito para purgar un radiador?

Muy poco: una llave de purga —la pieza pequeña, normalmente cuadrada, que se vende en cualquier ferretería por poco más de un euro—, un recipiente bajo y ancho, y un trapo. Algunos radiadores modernos llevan purgador de mando manual y no necesitan llave; otros se abren con un destornillador plano. Conviene tener localizada también la llave de llenado de la caldera, porque al terminar habrá que reponer presión.

¿Cómo se purga un radiador, paso a paso?

  1. Apaga la calefacción y espera. Nunca se purga en caliente: el agua sale hirviendo y, con la bomba en marcha, el aire se redistribuye por el circuito y el purgado no sirve de nada. Media hora suele bastar; en instalaciones grandes, más.
  2. Prepara el radiador. Coloca el recipiente justo debajo del purgador y protege el suelo o el rodapié con el trapo. El agua del circuito puede salir oscura y mancha.
  3. Abre el purgador despacio. Está en el lateral superior del radiador, en el extremo opuesto a la llave de entrada. Media vuelta es suficiente; no hace falta desenroscarlo del todo y hacerlo puede desprender la pieza.
  4. Deja salir el aire. Oirás un silbido continuo. Espera hasta que el silbido se convierta en un chorro de agua constante y sin burbujas.
  5. Cierra en cuanto salga agua limpia y continua. Sin apretar en exceso: el purgador es de latón y la rosca se pasa con facilidad.
  6. Repite en todos los radiadores de la vivienda, respetando el orden que explicamos a continuación. Aunque alguno parezca funcionar bien, purgarlo no lo estropea y evita tener que empezar de nuevo.
  7. Comprueba la presión y repón. Cada purgado saca agua del circuito y baja la presión. Al terminar, mira el manómetro de la caldera y, si está por debajo de 1 bar, rellena hasta 1,5 bar en frío.

¿En qué orden hay que purgar los radiadores?

Desde el más cercano a la caldera hasta el más alejado, y desde la planta más baja hasta la más alta. El motivo es que el aire tiende a subir y a acumularse en los puntos altos del circuito: si empiezas por arriba, el aire de los tramos bajos se desplazará después hacia esos mismos radiadores y tendrás que volver a purgarlos.

En una vivienda de una sola planta el criterio es únicamente la distancia a la caldera. En un dúplex o una casa de varias alturas, primero toda la planta baja en orden de proximidad y después la planta superior con el mismo criterio.

Si tu edificio tiene calefacción central, el procedimiento en tu vivienda es idéntico, pero hay dos diferencias importantes. La primera es que no puedes reponer presión por tu cuenta: el circuito es común y lo gestiona la sala de calderas del edificio, así que después de purgar hay que avisar al administrador o a la empresa mantenedora para que repongan. La segunda es que si el aire vuelve a aparecer al poco tiempo, el problema no está en tu piso sino en el circuito general, y ahí la revisión corresponde a la comunidad.

¿Y si purgo el radiador y sigue frío?

Entonces el problema no era aire, y hay cuatro causas habituales. La primera es la válvula termostática bloqueada: el vástago que hay bajo el cabezal se queda agarrotado tras meses sin moverse, y el radiador no recibe agua aunque el mando esté abierto. La segunda son los lodos, un sedimento oscuro que se deposita en la parte baja del radiador y bloquea la circulación; el síntoma es el contrario al del aire, con la parte de abajo fría y la de arriba caliente.

La tercera es el desequilibrio hidráulico de la instalación: el agua sigue el camino más corto y los radiadores más alejados reciben caudal insuficiente, lo que se corrige regulando los detentores. Y la cuarta es la bomba circuladora, que puede haberse bloqueado tras el verano parada; en ese caso ningún radiador calienta bien y la caldera sí enciende. Las cuatro son intervenciones habituales de nuestro servicio de reparación de calderas.

Tabla rápida: síntoma, causa probable y qué puedes revisar tú

SíntomaCausa más probable¿Puedes revisarlo tú?
Caliente abajo, frío arribaAire acumulado en el radiadorSí. Purgar.
Caliente arriba, frío abajoLodos depositados en el fondoNo. Requiere limpieza del circuito.
Borboteo o ruido de aguaAire circulando por el sistemaSí. Purgar toda la vivienda.
Un radiador totalmente frío y el resto bienVálvula termostática agarrotadaEn parte. Se puede intentar liberar el vástago.
Los radiadores más alejados no calientanDesequilibrio de caudal en la instalaciónNo. Requiere reglaje de detentores.
Ningún radiador calienta y la caldera enciendeBomba circuladora bloqueadaNo. Requiere comprobación.
Hay que purgar cada pocas semanasEntrada continua de agua nueva por una fugaNo. Hay que localizar la fuga.

¿Cuándo hay que llamar al técnico?

Hay cuatro situaciones en las que el purgado no es la solución. Si tienes que purgar cada pocas semanas, no es un problema de aire sino de agua que se está escapando por algún punto del circuito y se repone sola o manualmente; en nuestro artículo sobre por qué la caldera pierde presión explicamos cómo distinguir cada causa. Si tras purgar el radiador sigue frío por abajo, hay lodos y el circuito necesita una limpieza. Si ningún radiador calienta, mira antes la bomba y la caldera. Y si al abrir el purgador sale agua muy oscura o con partículas, la instalación pide una revisión antes de que el sedimento llegue al intercambiador.

En Técnics BCN SAT trabajamos en Barcelona y área metropolitana con diagnóstico en la propia visita y presupuesto antes de intervenir. Si prefieres empezar la temporada con la instalación revisada y equilibrada, el mantenimiento de calderas incluye el purgado, la comprobación de presión y del vaso de expansión y la verificación de la combustión. Y si ya hay una avería, nos ocupamos de la reparación de la caldera y del circuito de calefacción.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que purgar los radiadores?

Una vez al año como norma general, antes de encender la calefacción por primera vez en otoño. Si durante el invierno notas que algún radiador calienta de forma desigual o vuelves a oír ruido de agua, púrgalo de nuevo sin esperar. Lo que no es normal es tener que purgar cada pocas semanas: eso indica que está entrando agua nueva al circuito y conviene revisar la instalación.

¿Se puede purgar un radiador con la calefacción encendida?

No conviene, por dos motivos. El primero es de seguridad: el agua del circuito puede estar por encima de los 60 grados y sale a presión. El segundo es de eficacia: con la bomba en marcha el aire está en movimiento por todo el sistema y no se ha acumulado en los puntos altos, así que purgarás una parte y el resto seguirá dentro. Apaga, espera a que se enfríe y hazlo en frío.

¿Por qué baja la presión de la caldera después de purgar?

Porque el aire que sale se sustituye por agua que ya estaba dentro del circuito, y el volumen total desciende. Es completamente normal y esperado. Basta con reponer hasta 1,5 bar con la instalación fría. Si después de rellenar la presión vuelve a caer en pocos días, entonces sí hay algo más que revisar.

¿Sale agua sucia al purgar? ¿Es normal?

Que salga algo oscura al principio es habitual, sobre todo en instalaciones con años y radiadores de hierro. Lo que no es normal es que salga muy negra, espesa o con partículas en suspensión: eso indica acumulación de lodos, y a medio plazo reduce el rendimiento de los radiadores y puede llegar a obstruir el intercambiador de la caldera. En ese caso conviene valorar una limpieza química del circuito.

¿Hay que purgar también el suelo radiante?

No de la misma forma. Un circuito de suelo radiante se purga desde el colector, no desde cada estancia, y el procedimiento requiere abrir y cerrar los circuitos de uno en uno siguiendo un orden. No es una operación de usuario y conviene que la haga quien conozca la instalación, porque un purgado incompleto deja tramos sin caudal y zonas frías difíciles de localizar después.

¿Purgar los radiadores ahorra en la factura?

Sí, aunque el ahorro depende de cuánto aire hubiera. Un radiador con la mitad superior llena de aire entrega bastante menos calor del que debería, y la caldera compensa funcionando más tiempo para alcanzar la misma temperatura ambiente. Purgar devuelve al radiador su capacidad real y reduce ese tiempo de funcionamiento. Es la medida de mantenimiento con mejor relación entre esfuerzo y resultado de toda la instalación.

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