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Mi caldera pierde presión: por qué pasa y qué hacer

Si la caldera pierde presión, hay cinco causas posibles: una fuga en algún punto del circuito de calefacción, el vaso de expansión agotado, la válvula de seguridad descargando agua, aire purgado de los radiadores que ha bajado el nivel, o una junta o un purgador en mal estado. La presión correcta de una caldera doméstica en frío está entre 1 y 1,5 bar, y perder algo de presión de forma muy ocasional es normal.

Lo que no es normal es tener que rellenar cada pocos días. Cuando eso pasa, hay agua saliéndose del circuito por algún sitio, y aunque la caldera siga funcionando el problema no se detiene solo: la entrada continua de agua nueva introduce oxígeno y cal en el sistema, y eso acaba pasando factura al intercambiador y a los radiadores. En esta guía te explicamos cómo distinguir cada causa y qué puedes comprobar antes de llamar.

¿Cuál es la presión correcta de una caldera?

Entre 1 y 1,5 bar con la instalación fría y la calefacción apagada. Es el rango que indica la mayoría de los fabricantes y el que aparece marcado en verde en el manómetro, esa esfera pequeña con aguja que llevan las calderas en el frontal o en la parte inferior.

Con la calefacción funcionando la aguja sube, y eso es normal: el agua se expande al calentarse. Un aumento de dos o tres décimas es lo esperable. Lo que no es normal es que suba muy por encima de 2,5 bar en caliente o que caiga por debajo de 1 bar en frío. Para leer bien el manómetro hay que hacerlo con el sistema frío, idealmente por la mañana antes de encender la calefacción.

¿Qué pasa si la presión baja de 1 bar?

La caldera deja de funcionar. La mayoría de los modelos incorporan un presostato que bloquea el aparato cuando la presión cae por debajo del mínimo, y en la pantalla aparece un código de error. Es una protección, no una avería: hacer circular la bomba con poca agua en el circuito la dañaría, y el intercambiador podría trabajar en seco.

El código concreto varía según fabricante y modelo, así que el manual del equipo es el que dice cuál corresponde a presión baja. El síntoma que lo delata sin necesidad de consultar nada es la combinación de manómetro por debajo del verde y caldera bloqueada.

¿Por qué pierde presión si no se ve ninguna fuga?

Porque la mayoría de las fugas del circuito de calefacción no se ven. El agua puede estar escapándose por un punto que queda dentro de un tabique, bajo el suelo o en el trazado del suelo radiante, y evaporarse antes de llegar a manchar nada visible.

Hay señales que ayudan a localizarla: manchas de humedad o pintura levantada en la base de una pared por la que pasan tuberías, marcas de óxido o cal seca en las llaves de un radiador o en sus tapones, una zona del suelo perceptiblemente más caliente que el resto en instalaciones con suelo radiante, o un olor a humedad persistente en una habitación concreta. También conviene revisar los purgadores de los radiadores, incluidos los de las habitaciones que no se usan y que nadie mira.

Cuando la fuga no aparece a simple vista, la localización requiere medios técnicos: presurizar el circuito por sectores, o utilizar cámara termográfica. Es una de las intervenciones habituales de nuestro servicio de reparación de calderas.

¿Cómo sé si el vaso de expansión está agotado?

Por un patrón muy característico: la presión oscila mucho entre frío y caliente. En frío baja por debajo de 1 bar y en caliente sube por encima de 2,5, a veces disparando la válvula de seguridad. Si el comportamiento es ese, el vaso de expansión es el primer sospechoso.

El vaso de expansión es un depósito con una membrana interior y una precarga de gas, y su función es absorber el aumento de volumen del agua al calentarse. Con los años la membrana pierde la precarga o se rompe, y el circuito se queda sin capacidad de amortiguar esa expansión: entonces la presión se dispara al calentar y se hunde al enfriar. Se resuelve recuperando la precarga o sustituyendo el vaso, según su estado. Es una avería frecuente en calderas de cierta antigüedad y una de las que más veces se confunde con una fuga.

¿Por qué gotea agua por debajo de la caldera?

Lo más habitual es que sea la válvula de seguridad haciendo su trabajo. Esta válvula abre y descarga agua cuando la presión del circuito supera el límite de diseño, normalmente en torno a 3 bar, para evitar daños en la instalación. Si gotea de forma repetida, el problema no es la válvula: es la causa que está subiendo la presión, casi siempre el vaso de expansión o un exceso de llenado.

Hay otras dos posibilidades. Que la propia válvula haya perdido estanqueidad por la cal y no cierre bien, en cuyo caso hay que sustituirla. O que la fuga venga de una junta, del intercambiador o de una conexión del interior de la caldera, que es la situación más delicada y la que conviene revisar sin demora. En cualquiera de los tres casos, un goteo constante bajo la caldera es motivo para llamar al servicio técnico de calderas.

¿Puedo rellenar la caldera yo mismo?

Sí, es una operación sencilla y está previsto que la haga el usuario. Se hace así: con la calefacción apagada y el equipo frío, se localiza la llave de llenado —suele ser una llave o un mando bajo la caldera, conectando el circuito de calefacción con la red de agua—, se abre despacio mirando el manómetro y se cierra cuando la aguja llega a 1,5 bar.

Tres precauciones. No pasarse: si se sobrepasa el rango, hay que purgar por el radiador más alejado hasta recuperar el valor correcto, porque un exceso de presión termina activando la válvula de seguridad. Cerrar bien la llave al terminar, ya que dejarla entreabierta hace entrar agua permanentemente y arruina la instalación a medio plazo. Y sobre todo, si hay que rellenar más de una o dos veces al año, no es una cuestión de rellenar: hay una fuga que hay que localizar.

Tabla rápida: síntoma, causa probable y qué puedes revisar tú

SíntomaCausa más probable¿Puedes revisarlo tú?
Pierde presión muy despacio, mesesMicrofuga o purgados acumuladosSí. Rellenar y anotar la fecha.
Hay que rellenar cada pocos díasFuga activa en el circuitoNo. Requiere localización.
Sube mucho en caliente, cae en fríoVaso de expansión agotadoNo. Requiere comprobación.
Gotea por debajo de forma repetidaVálvula de seguridad descargandoNo. Hay que ver la causa.
Perdió presión justo tras purgarSalida de aire del circuitoSí. Es normal, rellenar.
Caldera bloqueada con código de errorPresión por debajo del mínimoSí. Rellenar a 1,5 bar.
Mancha de humedad en una paredFuga en tubería empotradaNo. Avisar sin demora.

¿Cuándo hay que llamar al técnico?

Cuando haya que rellenar más de dos veces al año, cuando la presión oscile mucho entre frío y caliente, cuando aparezca goteo bajo la caldera o cuando haya manchas de humedad en paredes o suelos por los que pasen tuberías. También si la caldera se bloquea de nuevo poco después de haberla rellenado: eso indica que el agua está saliendo a un ritmo rápido.

En Técnics BCN SAT localizamos el punto de fuga, revisamos el vaso de expansión y la válvula de seguridad y dejamos el circuito con la presión correcta, con diagnóstico en la propia visita y presupuesto antes de intervenir. Puedes solicitar la reparación de tu caldera o, si lo que quieres es evitar llegar a este punto, contratar el mantenimiento de calderas, que incluye la comprobación de presión, del vaso de expansión y de la estanqueidad del circuito.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto es normal rellenar la caldera?

Una o dos veces al año como máximo, y normalmente coincidiendo con el arranque de la temporada de calefacción o después de haber purgado los radiadores. Si el intervalo se acorta a semanas o a días, hay una fuga en el circuito y conviene localizarla antes de que dañe otros componentes.

¿Es peligroso que la caldera pierda presión?

En sí mismo no: la caldera se bloquea antes de llegar a una situación de riesgo, y esa es precisamente la función del presostato. El problema es lo que la pérdida indica. Una fuga puede estar humedeciendo una estructura sin que se vea, y la entrada continua de agua nueva aporta oxígeno y cal que corroen el interior del sistema. Por eso conviene resolver la causa y no limitarse a rellenar.

¿Cuánto dura una caldera de gas?

Una caldera de gas doméstica con mantenimiento periódico suele dar entre doce y quince años de servicio, y las de condensación bien cuidadas pueden superar ese margen. Sin mantenimiento la vida útil se acorta bastante, sobre todo en zonas de agua dura, donde la cal reduce el rendimiento del intercambiador año a año. Cuando un equipo pasa de los quince años y empieza a acumular averías, normalmente sale mejor sustituirlo que seguir reparándolo, porque una caldera de condensación actual consume bastante menos gas para el mismo calor.

¿Puedo usar la calefacción con la presión baja?

No conviene, y en la mayoría de los casos la propia caldera no lo permitirá. Con poca agua en el circuito la bomba puede cavitar y el intercambiador trabajar en malas condiciones, y ambas cosas causan daños que cuestan bastante más que el rellenado. Lo correcto es reponer la presión a 1,5 bar en frío y, si vuelve a caer, avisar.

¿Y si la caldera tiene presión correcta pero no calienta el agua?

Entonces la causa está en otro punto: puede ser la sonda de temperatura, la válvula de tres vías que reparte entre calefacción y agua caliente, el intercambiador obstruido por cal o un problema de encendido del quemador. Son averías distintas a la pérdida de presión y necesitan diagnóstico en el propio equipo.

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